De la mano de Catherine Hardwicke, la directora de Crepúsculo, nos llega su peculiar versión del clásico de la Caperucita Roja, mostrándonos como un pequeño pueblo será constantemente acosado por un lobo que abita en las proximidades.
Para todo aquel que le guste la filmografía de la directora, esta película será de su agrado, pero para espectadores que busquen algo más, se aburrirán de mala manera, en un film de discutible calidad en sus formas, más que en su contenido.
La trama es realmente aburrida y solo en el desenlace, muestra cierta gracia en la resolución, enlazando bastante bien con la historia clásica. En cuanto a los actores, pues no es que sean lo mejor, fallando en algunas interpretaciones, las cuales son demasiado sobreactuadas.
En conclusión, evitarla si podéis, yo no tuve esa suerte, aunque dentro de lo malo, la butaca vip era muy cómoda.