Sin ninguna duda estamos ante uno de los comics más peculiares que he leído en mucho tiempo, nos encontramos ante un manhwa, donde se nos narraran las peripecias escolares de Sim Heyong, un peculiar joven que se cree ser un andrógino y por ello intenta en todo momento potenciar su lado femenino, todo ello le llevara a ser tildado de pervertido por algunas personas.
Como era de esperar, la representación de los tabúes sexuales será una constante, todo ello desarrollado con un humor tremendamente absurdo y surrealista, que a veces será acertado y otras no. También cabe destacar la excelente edición de Planeta DeAgostini, intercalando en todo momento paginas en blanco con otras de color.
En fin, no es un trabajo imprescindible ni tampoco gustara a todos los públicos, no obstante me ha parecido una lectura amena y entretenida. En cuanto pueda me haré con el segundo tomo, ya que su corta duración es un factor bastante positivo.