Aprovechando que Glenat ha decidido reanudar la publicación de este manga, he decidido hacerme con los primeros cinco tomos. La verdad es que nos encontramos ante una obra diferente, que nos presentara a un peculiar detective que se encarga de desenmascarar a los asesinos más psicóticos, si bien su misterioso pasado le relacionará con todos ellos más de los que pueda parecer.
A parte de su gran dibujo, este manga destaca por una narrativa muy acelerada, con la que engancha fácilmente al lector, no obstante siempre deja la sensación de que todo se desarrollada de una manera esperpénticamente rápida y algo precipitada. Además las numerosas personalidades del protagonista, suponen un reto de memorización.
Por suerte, las virtudes cubren los defectos de una historia innegablemente entretenida, a la par de muy sádica, haciendo de esta un trabajo solo recomendable para personas con una considerable madurez mental.