Sin ninguna duda, esta tercera temporada ha sido, de largo, la mejor, teniendo dos de los mejores combates de este anime, siendo realmente geniales y apasionantes, tanto por como se desarrollan, como por la nueva técnica del protagonista, a esto hay que sumarle unos pocos capítulos donde se explica el pasado de personajes más secundarios, siendo realmente buenos y divertidos.
La animación mantiene un nivel similar a la anterior temporada, mostrándose irregular, aunque en los combates la calidad de esta es irreprochable, y más teniendo en cuanta que esta serie ya tiene unos años. La verdad es que pocas series llegan a enganchar y emocionar al espectador, esta es una de ellas, convirtiéndose un anime de visionado obligatorio para todo seguidor de series de calidad.
Proseguimos con esta gran serie con un buen numero de episodios, en los cuales, lejos de empeorar, la trama sigue siendo igual de interesante que en el inicio, además el humor ha ido en aumento, dando momentos bastante divertidos, aunque donde este anime demuestra realmente su valía es en los emocionantes combates, todos sencillamente geniales.
En cuanto al argumento, veremos como el protagonista ira avanzando y acercándose a sus aspiraciones de conseguir el titulo de campeón de Japón, si lo consigue, aun esta por ver. El único aspecto negativo destacable seria el incremento de la irregularidad en la animación, por suerte, cuando realmente tiene que ser buena, Madhose cumple y nos obsequia con unos combates visualmente muy espectaculares.
De la mano de Madhose, en el año 2000 se realizo este gran anime, donde se narra la historia de Ippo, un tímido muchacho de 17 años que siempre a estado ayudando a su madre en el negocio familiar, algo que le provoca un evidente aislamiento social, aunque esto cambiara cuando conozca a un famoso boxeador, provocando que quiera convertirse en un boxeador profesional.
Si bien esta serie se rige por los típicos clichés del genero deportivo, donde un joven con talento supera todas las vicisitudes hasta llegar a lo más alto, gracias a su talento y esfuerzo, se hace imposible negar la calidad de esta serie, ya que pese al previsible argumento, este engancha, dando lugar a estupendos combates, cada uno completamente diferente al anterior. A esto hay que añadirle unos personajes realmente carismáticos y un buen sentido del humor.
También habría que destacar la calidad de la animación, que si bien es algo irregular en determinados momentos, mantiene un gran nivel en la mayoría de los episodios. En definitiva, estamos ante un anime muy recomendable, tanto para los seguidores de este deporte, como para los que no tienen el menor interés en el.