Maravilloso final para un anime sencillamente fantástico.
Este ultimo episodio ha sido todo lo cabria esperar de el, tan previsible como genial, mostrándonos los verdaderos sentimientos de todos los personajes y desvelando definitivamente “el deseo de Menma”.
La animación, salvo algún detalle mejorable, tiene la calidad habitual, en cuanto a la historia, es brillante y con el final agridulce que cabria esperar, y que nos hará llorar considerablemente, personalmente, desde la conclusión de Tokyo Magnitude 8.0 que una serie no me hacia llorar tanto.
En conclusión, este es el mejor anime del año, lastima que no haya tenido algunos episodios más para desarrollar a los compañeros del protagonista, siendo este el único aspecto mejorable de una serie inolvidable.
Magistral penúltimo capítulo, el cual cierra de manera perfecta el arco argumental de los fuegos artificiales, consiguiendo que lleguemos a creernos que este es el final, aún sabiendo que todavía queda otro episodio más.
La animación vuelve ha tener una calidad incuestionable y argumentalmente la historia es brillante, muy nostálgica y emotiva, siendo un claro ejemplo de cómo se debe desarrollar un argumento, además se nos darán los primeros indicios de cual puede ser el verdadero deseo de Menma. Sin lugar a dudas, el mejor anime del año junto a Madoka Magica.
Continuamos con otro realmente buen episodio, si bien este parece que es más la calma que precede la tempestad, mostrándonos como los diferentes personajes afrontan el hecho de que el espíritu de Menma esta con ellos.
Tanto la animación como la historia están a un gran nivel, siendo nuevamente la calidad argumental el fuerte de esta serie, la cual sigue demostrando capítulo tras capítulo que es una de las imprescindibles del 2011.